El consumo de frutas ricas en flavonoides reduce el riesgo de accidente cerebrovascular

El consumo de frutas ricas en flavonoides reduce el riesgo de accidente cerebrovascular

Las mujeres, al llegar la menopausia, tienen más riesgo de desarrollar accidentes cerebrovasculares al perder la protección que los estrógenos aportan al corazón y el sistema sanguíneo. Por eso, cuidarse adecuadamente es muy importante al llegar a esta etapa para evitar este riesgo para la salud.

Índice

¿Por qué aumenta el riesgo de accidente cerebrovascular al llegar la menopausia?

Los estrógenos son la principal hormona sexual femenina, encargada de la ovulación y el desarrollo de las características sexuales secundarias femeninas durante la pubertad como el crecimiento de las mamas, la aparición de la menstruación o el ensanchamiento de las caderas.

Pero, además, los estrógenos tienen otras muchas funciones, algunas de las cuales influyen en la salud del sistema cardiovascular:

- Participan en el metabolismo de las grasas, induciendo la producción de colesterol bueno o HDL.

- Favorecen el flujo sanguíneo, evitando la hipertensión arterial.

Por lo tanto, ayudan al correcto funcionamiento del sistema cardiovascular, ofreciendo una protección extra a la mujer hasta la llegada de la menopausia, momento en que sus niveles se reducen drásticamente.

Eso significa que, pasados los 50 años, la mortalidad aumenta rápidamente en las mujeres y se desacelera en los hombres, de modo que las tasas de mortalidad tienden a igualarse.

Y es que, como veíamos, los estrógenos protegen a las mujeres del desarrollo del colesterol malo, la tensión alta o el aumento de peso. Se cree también que el efecto beneficioso más importante de los estrógenos sobre el sistema cardiovascular consiste en la mejoría de la función endotelial (regular el flujo y la perfusión sistémicos) gracias a que los estrógenos mejoran la respuesta vasodilatadora dependiente del endotelio. Por lo tanto, los estrógenos protegen frente a enfermedades cardiovasculares y accidentes cerebrovasculares.

Aunque las hormonas no son las únicas responsables y el estilo de vida y la genética tienen también mucha influencia en el desarrollo o no de estas enfermedades.

¿Qué son los flavonoides?

Los flavonoides son un grupo diverso de fitonutrientes (químicos vegetales) que se encuentran en muchas frutas, verduras y especias. Son en parte responsables de los intensos colores de las frutas y verduras y hay hasta 6.000 tipos de flavonoides.

Al igual que otros fitonutrientes, los flavonoides son poderosos antioxidantes, con características antiinflamatorias que asisten al sistema inmunológico y protegen nuestra salud.

¿Cómo pueden los flavonoides protegernos frente a los accidentes cerebrovasculares?

La ciencia básica, la observación clínica y los estudios epidemiológicos han contribuido a un conjunto emergente de evidencia sobre el papel potencial de los flavonoides en la prevención de enfermedades cardiovasculares (ECV). Los flavonoides, como antioxidantes, pueden inhibir la oxidación del colesterol LDL, reducir la agregación plaquetaria o reducir el daño isquémico.

Las principales clases de flavonoides incluyen quercetina, kaempferol, miricetina, apigenina, luteolina, catequinas e isoflavonas de soja. La evidencia epidemiológica reciente ha sugerido que una mayor ingesta de flavonoides puede reducir la mortalidad por enfermedad coronaria, con algunos datos que muestran asociaciones inversas más fuertes entre los hombres con un infarto de miocardio previo.

Un reciente estudio siguió a un total de 39.843 hombres y 47.334 mujeres de entre 44 y 76 años, libres de ECV, diabetes y cáncer al inicio del estudio desde 1995 y 1998 hasta finales de 2009 y 2012, respectivamente.

Durante una mediana de seguimiento de 13,1 años, se documentaron 4.091 casos de accidentes cerebrovasculares incidentes (2557 infartos cerebrales y 1516 accidentes cerebrovasculares hemorrágicos). Después del ajuste por edad, índice de masa corporal, área de estudio, estilos de vida, factores dietéticos y otros factores de riesgo, se encontró que el consumo total de flavonoides se asoció con un riesgo significativamente menor de accidente cerebrovascular en las mujeres, mientras que la asociación en los hombres no fue significativa.

Sobre la base de varios estudios in vitro e in vivo, los flavonoides han demostrado ser muy prometedores para reducir el riesgo de cardiopatía coronaria al inhibir la oxidación del colesterol LDL y reducir la agregación plaquetaria, el daño isquémico o la actividad causada por la reducción de los estrógenos. El potencial antioxidante de todas las fuentes alimentarias de flavonoides, por lo tanto, está bien establecido.

Se consideraron cinco fuentes alimenticias principales de flavonoides: té, brócoli, manzanas, cebollas y tofu. En cuanto a las frutas específicas, se encontró que el consumo de frutas cítricas, fresas y uvas se asoció con un menor riesgo de accidente cerebrovascular en las mujeres.

La naturaleza omnipresente de los flavonoides en frutas y verduras proporciona un impulso para centrarse en las principales fuentes alimenticias de flavonoides. Los estudios anteriores sobre las fuentes alimentarias de flavonoides y las enfermedades cardiovasculares se han centrado principalmente en el té, el vino tinto, los productos de soja y el chocolate. Sin embargo, de estos alimentos, solo el té es una fuente importante de flavonoides. Los primeros estudios de casos y controles sobre el consumo de té encontraron una asociación con la cardiopatía coronaria o el infarto de miocardio, pero la falta de un efecto puede reflejar la baja prevalencia del consumo excesivo de té. Y, a pesar de la evidencia de que los productos de soya y tofu pueden mejorar los perfiles de lípidos, pocos estudios han relacionado los productos de soya con una reducción del riesgo de enfermedad cardiovascular.

En conclusión, las asociaciones inversas no significativas del consumo de brócoli, manzanas y té con las enfermedades cardiovasculares y los eventos vasculares importantes no parecen estar mediadas por flavonoides, pero merecen un estudio más a fondo.

Otros consejos para evitar los accidentes cerebrovasculares

- No fumar.

- Llevar una dieta sana, evitando las grasas saturadas, los azúcares y los alimentos ultraprocesados.

- Hacer ejercicio físico regular, al menos 150 minutos a la semana de ejercicio aeróbico y 2 sesiones semanales de ejercicio de fuerza/entrenamiento.

- Controlar las cifras de glucosa, tensión arterial y colesterol. Es importante realizarse controles periódicos para detectar cualquier patología o problema del sistema cardiovascular cuanto antes y evitar así problemas más graves como los infartos cerebrales.

Fuente:

  • Gao, Q., Dong, J., Cui, R., Muraki, I., Yamagishi, K., Sawada, N., Tsugane, S. (2021). Consumption of flavonoid-rich fruits, flavonoids from fruits and stroke risk: A prospective cohort study. British Journal of Nutrition, 1-8. doi:10.1017/S0007114521000404

Redacción: Irene García

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