Menopausia y fatiga

Menopausia y fatiga

La menopausia es el cese de la menstruación. Finaliza la capacidad de quedar embarazada y tener un hijo de forma natural. Esta suele producirse entre los 45 y los 55 años de la vida de las mujeres y en esta etapa el cuerpo de la mujer va a producir menos hormonas encargadas de la fertilidad y, además, sus ovarios van a dejar de liberar ovocitos. Pero ¿por qué una está tan fatigada en esta etapa?

Índice


Etapas del climaterio

Como ya veíamos, la menopausia es una etapa natural en la vida de las mujeres que tarde o temprano va a llegar, aunque el tiempo hasta que se interrumpen estos periodos puede ir variando de unos años a otros. Y, aunque la pérdida hormonal no suele producirse de manera brusca, es importante conocer las etapas en las que se puede vivir esta etapa o fase en la vida de las mujeres:

- Premenopausia: intervalo de 2 a 8 años que precede a la menopausia.

- Perimenopausia: periodo que incluye los años previos a la menopausia y el año posterior a la última menstruación.

- Climaterio: periodo que abarca desde la premenopausia hasta la postmenopausia.

- Postmenopausia: intervalo de 1 a 6 años tras la menopausia.

Además, es importante también conocer antes algunos de los síntomas más comunes en esta etapa:

- sofocos

- sudoración nocturna

- sequedad, comezón o irritación vaginal

- dolor u otros cambios en el sexo

- infecciones de las vías urinarias

- problemas con el control de la vejiga

- depresión, ansiedad o irritabilidad

- problemas de sueño

¿Y qué pasa con la fatiga? ¿Qué relación tiene esta con la menopausia?

La fatiga es el cansancio que se experimenta después de un intenso y continuado ejercicio físico, mental o ambos. Entre los síntomas más frecuentes podemos destacar la fatiga en sí misma, el cansancio, la pérdida de memoria o concentración, el dolor de garganta, los dolores de cabeza, el sueño no reparador, etc. La fatiga es, en definitiva, la sensación de cansancio extremo, el agotamiento o la debilidad que puede hacer que las tareas cotidianas se compliquen demasiado para nosotros. En esta etapa, además, es normal que a muchas mujeres se les quiten las ganas de hacer cosas, pues se sienten agotadas y terriblemente fatigadas… el cuerpo pesa y lo único que quieren hacer es descansar.

¿En qué se diferencia la fatiga del cansancio?

Ambos conceptos pueden parecerse un poco en algunos aspectos o por la sintomatología que presentan. Sin embargo, estos describen situaciones diferentes. El cansancio es la falta de fuerza o energía para hacer algo, un síntoma natural de cualquier ser humano que desaparece cuando tomas un descanso y puedes, después, continuar perfectamente con tus actividades diarias. Es decir, la persona que está cansada todavía tiene alguna reserva de energía. La fatiga es diferente pues se trata de un periodo de cansancio prolongado. Las personas fatigadas sufren dificultad para concentrarse, padecen ansiedad o tienen problemas para dormir y mayor sensibilidad a la luz.

¿Qué se puede hacer para prevenir la fatiga?

Lo primero que una mujer en esta situación debe hacer es analizar qué es lo que le está produciendo exactamente esa fatiga, es decir, las razones que le hacen estar así, tan agotada, tan fatigada… ¿El insomnio? ¿Los sofocos? ¿Los conflictos? ¿Las personas tóxicas? ¿La vida sedentaria?

- insomnio: es, sin lugar a duda, el síntoma más agotador de la menopausia, el que te quita el sueño, la energía, el que no te deja dormir por la noche…

- sofocos: síntoma muy frecuente y cuya intensidad y frecuencia podrían depender, por ejemplo, de factores como la alimentación. Además, si estás fatigada o pasas una etapa de estrés o ansiedad tendrás muchos más e inevitablemente estarás más fatigada.

- conflictos: los problemas diarios también pueden afectar enormemente al cuerpo, tanto a nivel físico como a nivel mental.

- personas tóxicas: por suerte no pasa siempre, pero sí es cierto que en algún momento de tu vida aparecen determinadas personas algo tóxicas que te pueden agotar mentalmente y mucho.

- vida sedentaria: también este puede ser uno de los motivos por los que te encuentres mucho más fatigada, y es que se ha demostrado en algunas investigaciones que las personas deportistas o las más activas que realizan actividades durante el día se sienten con muchísima más energía y luego por la noche descansan mejor. Quizás sea el sedentarismo lo que esté haciendo que te encuentres mucho más agotada ¿no?

- enfermedad: algunas enfermedades pueden aumentar la fatiga, como la anemia, ingesta de algunos medicamentos, depresión, síndrome de fatiga crónica, etc. 

Por suerte, existen algunos trucos y tratamientos que te pueden ayudar a sentirte menos fatigada en la menopausia. ¿Quieres saber cuáles son?

1- Dedícate tiempo. Es importante saber disfrutar de una misma y del tiempo en soledad. Por eso, saber dedicarse un ratito a una es tan necesario. Puedes probar a hacer algunas actividades que te gusten y con las que estés entretenida. Lo que sea, sí, pero que te haga feliz.

2- Haz listas ¡y que no te estresen! No cabe duda de que una de las causas de la fatiga es el estrés, que suele venir condicionado por el trabajo, la falta de tiempo o por diversas preocupaciones externas que también podrían agravarlo. Hacer listas, aunque pueda parecer algo raro, puede ayudar a una a ordenarse mentalmente y a visualizar también las obligaciones diarias ¡y reducirás la incertidumbre! 

3- Socializa más. Lo de la soledad a ratos está genial, pero a ratos tampoco está nada mal socializar con gente, y con tus propias amigas. Ellas siempre fueron importantes, pero en esta etapa pueden convertirse en un apoyo fundamental. En muchas ocasiones no te va a apetecer hacer nada y mucho menos estar con nadie, y lo sabemos, pero hay que intentarlo. Además, estar acompañada puede ayudarte a reducir tu nivel de fatiga.

4- Bebe mucha agua ¡mucha! ¿Sabías que la deshidratación también puede hacer que te sientas más fatigada? Pues así es, así que no te olvides de beber al menos dos litros de agua al día. Recuerda que estar bien hidratada puede ayudarte a limpiar tu organismo por dentro y que, además, te verás mucho mejor por fuera.

5- Come más sano. La alimentación es fundamental en cada etapa de la vida, sí, pero durante la menopausia esta va a posicionarse muy, pero que muy alto. Opta por alimentos que más agua contengan para asegurarte de esta manera tu carga hídrica diaria, como las infusiones, la piña o el té. Y evita la sal y la grasa. 

6- Y haz más ejercicio. No cabe duda: tendemos al sedentarismo y si no hacemos nada para evitarlo lo único que haremos en todo el día será estar sentadas ocho horas frente a la pantalla del ordenador… Por eso, es fundamental ponerle ganas, establecer un poco de rutina diaria y ¡a entrenar un poco! Incluso las relaciones sexuales pueden ser un buen ejercicio y ayudarte. Además, ten en cuenta que el ejercicio y las diferentes actividades físicas te van a ayudar a mantener el peso corporal, a oxigenar tu mente y sí, por supuesto, a darte un poco más de energía… ¿Acaso lo dudas?

Ya sabes, busca huecos, todos los que puedas para intentar hacer cosas como estas que te ayudarán a sentirte mucho mejor, a relajarte, pero no demasiado, a que tu estrés desaparezca, a sentirte mejor, a estar mucho más saludable y, sobre todo, a sentirte mucho menos fatigada. ¡Lo conseguirás!

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