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Menopausia y fiebre

Menopausia y fiebre

La menopausia es el momento de la vida de cualquier mujer en el que, tras 12 meses consecutivos sin la regla sin otros motivos patológicos, deja de tener la regla y sus ovarios dejan de ovular para siempre. Es decir, termina su vida fértil. Este momento viene precedido por años de cambios fisiológicos debido a las alteraciones en las hormonas sexuales femeninas que provocan una serie de síntomas entre los que no se encuentra la fiebre. Por lo tanto, si tienes fiebre, no será debido a la menopausia, sino a una infección o enfermedad.

Índice

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¿Qué es la menopausia?

La menopausia es la interrupción fisiológica de los ciclos menstruales debido al cese de la secreción hormonal de los ovarios (estrógenos y progesterona). Este proceso comienza con la perimenopausia, en torno a los 45 años, que empieza cuando las alteraciones en las hormonas sexuales femeninas provoca la aparición de los primeros síntomas: menstruaciones irregulares (demasiado abundantes o menos abundantes), menstruaciones demasiado cortas con posibles sangrados entre ellas, irritabilidad, ansiedad y tristeza, senos dolorosos, cefaleas, migrañas, aumento de peso, sofocos irregulares, cistitis más frecuentes…

Esta perimenopausia puede durar meses o años y termina cuando, tras 12 meses consecutivos sin la regla, los ovarios dejan ya de funcionar para siempre. En ese momento termina la vida fértil de la mujer, por lo que ya no puede quedarse embarazada de manera natural, y también acaban sus reglas.

Este momento puede venir entre los 45 y los 55 años, aunque la edad media en España se sitúa en torno a los 50 años.

Síntomas de la menopausia

Las variaciones hormonales del climaterio (que abarca la perimenopausia, la menopausia y la postmenopausia) provocan una serie de síntomas durante los años previos y posteriores a la llegada de la menopausia.

Estos síntomas pueden durar de 2 a 10 años y ser más o menos intensos en cada mujer. No todas experimentan los mismos síntomas ni con la misma frecuencia o duración, por lo que cada mujer vivirá esta etapa de una manera diferente.

Entre los principales síntomas que podemos encontrar en la menopausia hay tantos síntomas físicos como psicológicos:

- Amenorrea: ausencia de menstruaciones

- Sofocos: calor súbito que aparece de repente en la parte superior del cuerpo, afectando sobre todo a la cara, el cuello y el pecho, y puede causar también enrojecimiento, sudores fríos y escalofríos

- Sequedad de las mucosas, incluida la sequedad vaginal

- Atrofia de los órganos genitales

- Mayor posibilidad de trastornos urinarios: cistitis, infecciones urinarias o incontinencia urinaria

- Trastornos psíquicos: irritabilidad, ansiedad, tristeza y depresión

- Problemas para dormir

- Trastornos físicos como cefaleas, dolor articular, etc.

- Aumento de peso

Sofocos y fiebre

Los sofocos son, sin duda, el síntoma más molesto de la menopausia. Durante entre 1 y 5 minutos y pueden aparecer solo un par de veces al día o hasta una vez cada hora, por lo que pueden interferir mucho en la vida de la mujer.

Estos sofocos están causados por una perturbación de la secreción de hormonas catecolaminas. Como la fiebre, los sofocos también pueden provocar escalofríos con una sensación de sudor frío, especialmente por la noche, los llamados sudores nocturnos, que interrumpen el sueño de la mujer y la pueden hacer despertar en medio de un charco de sudor, pero esto no tiene nada que ver con la fiebre.

La causa de los sofocos, según un estudio de 2016, podría encontrarse en variantes genéticas (14 variantes) localizadas en el cromosoma número 4. Estas variantes afectan un receptor en el cerebro que regula la liberación de estrógeno, lo que provocaría los síntomas vasomotores de la menopausia (sofocos y transpiración nocturna).

La fiebre, por su parte, es el aumento temporal en la temperatura del cuerpo en respuesta a alguna enfermedad o padecimiento. No es una enfermedad en sí, sino un síntoma que nos avisa de que algo va mal, una señal que emite el organismo para avisarnos de que está atravesando un proceso patológico.

Se considera que una persona tiene fiebre cuando su temperatura está por encima de los 38º C y las causas principales de la fiebre son enfermedades respiratorias, infecciones óseas (osteomielitis), apendicitis, infecciones cutáneas, meningitis, infecciones urinarias, gastroenteritis, etc.

Por lo tanto, la menopausia no tiene nada que ver con la fiebre y no es uno de sus síntomas. Si durante la menopausia sientes fiebre, debes acudir a tu médico y estar atenta a otros posibles síntomas que indiquen la causa de la fiebre y, por lo tanto, el tratamiento a seguir.

¿Qué hacer ante los sofocos y la fiebre?

Si padeces sofocos durante la menopausia, además de recurrir a la terapia hormonal sustitutiva si estos son muy intensos para controlarlos, puedes seguir una serie de consejos:

1. Llevar una dieta sana y equilibrada, evitando las grasas saturadas y la bollería industrial.

2. Controla tu peso, ya que las mujeres obsesas tienen más posibilidades de sufrir sofocos.

3. Bebe unos 2 litros de agua a lo largo de todo el día.

4. Cuando tengas un sofoco, puedes pasarte un cubito de hielo o un paño de agua fría por el cuello y la nuca.

5. Usa ropa holgada y de fibras naturales que transpire y ponte siempre varias capas de ropa para poder desvestirte cuando tengas mucho calor.

6. Si tienes sudores nocturnos, usa sábanas de fibras naturales y un pijama ligero y procura que la habituación esté fresca y bien ventilada.

7. Evita por la tarde alimentos que pueden provocar calor como café, alcohol, especias, alimentos picantes, etc.

8. Practica técnicas de relajación como la respiración, la meditación, el yoga, el taichí, etc.

9. Haz ejercicio moderado de manera regular al menos tres veces a la semana, durante unos 30 minutos.

10. Existen ciertos remedios que pueden ayudarte, como las infusiones de flores de tilo, el regaliz seco, etc.

11. Incluye en tu dieta alimentos con fitoestrógenos para ayudar a controlar los sofocos, como la soja.

Si tienes fiebre, no es necesario que te tomes un antipirético a no ser que esta sea muy alta, no baje en unas horas o te haga sentir un gran malestar. Si no te encuentras muy mal o la fiebre no supera los 39º C, puedes recurrir a medidas naturales que ayudan a sentirse mejor y bajar la temperatura corporal como darse un baño de agua tibia de 15 minutos, desvestirse, mojar los pies en agua tibia o pasarse un paño de agua fresca por la nuca y la frente.

Fuente: Asociación Española para el Estudio de la Menopausia (AEEM)

Redacción: Irene García

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