Perimenopausia y síntomas premenstruales

Perimenopausia y síntomas premenstruales

Perimenopausia significa “alrededor de la menopausia” y es la etapa previa a la menopausia en la cual se produce la transición natural y gradual hacia el final de la vida fértil. Durante esta fase, que puede durar desde varios meses hasta 10 años, sigue habiendo menstruaciones, aunque más irregulares.

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Síntomas de la perimenopausia

La perimenopausia suele comenzar hacia los 40 años y, como decíamos, puede durar desde meses hasta años. El final de esta etapa es la menopausia, es decir, el final de la vida fértil de la mujer al dejar de funcionar sus ovarios. Esto se produce porque los niveles de estrógeno, la hormona principal femenina, suben y bajan durante la perimenopausia, por lo que los ciclos se vuelven irregulares, más cortos o más largos, con un sangrado más o menos intenso o incluso sin ovulación.

Además, durante esta fase previa a la menopausia comienzan a aparecer otros síntomas de la menopausia:

- Ciclos irregulares: los niveles bajos de estrógeno en algunos meses pueden hacer que los ciclos se vuelvan irregulares y pase más o menos tiempo entre uno y otro. Además, como decíamos, el sangrado puede ser más o menos intenso. Cuando pasan más de 60 días entre un ciclo y otro se considera que se ha entrado en la perimenopausia.

- Sofocos: es un calor súbito e intenso que causa gran malestar en la mujer y provoca también sudores fríos, temblores y taquicardia posterior.

- Problemas para dormir: los sofocos o sudores nocturnos pueden afectar al sueño, que se vuelve impredecible por ese y otros motivos.

- Irritabilidad y cambios de humor: las alteraciones hormonales causan cambios bruscos en el estado de ánimo, irritabilidad y mayor riesgo de depresión.

- Problemas vaginales: la disminución de estrógenos causa la pérdida de elasticidad y lubricación de los tejidos vaginales, lo que puede causar sequedad vaginal, dolor en las relaciones sexuales, incontinencia urinaria y mayor riesgo de padecer infecciones vaginales o urinarias.

- Disminución de la libido: los cambios hormonales, junto con la sequedad vaginal, provocan una disminución de la libido y falta de deseo sexual.

- Pérdida de la masa ósea: la disminución de estrógenos también provoca la pérdida de masa ósea, dando lugar a osteoporosis en muchas mujeres de esta edad.

- Cambios en los niveles de colesterol: la bajada del nivel de estrógenos también afecta a los niveles de colesterol LDL o malo en sangre, lo que aumenta las posibilidades de desarrollar una enfermedad cardiovascular.

- Dolor de cabeza: todos estos cambios en el organismo aumentan la posibilidad de sufrir dolor de cabeza.

- Cambios en la piel y el cabello: el descenso de colágeno en el organismo hace que la piel se note más apagada, el cabello más seco y lacio y las uñas quebradizas.

- Mala memoria: los estrógenos están relacionados con algunas funciones del cerebro como la memoria, por lo que al descender estos, se puede notar una capacidad menor para recordar ciertas cosas.

- Pérdida de consistencia en los pechos.

- Empeoramiento del síndrome premenstrual

Síntomas premenstruales

En los días previos a la menstruación la mujer experimenta unos síntomas que le avisan de que la regla está a punto de llegar. Estos síntomas, que pueden ser más o menos intensos en cada mujer, son: dolor en las articulaciones o en los músculos, dolor de cabeza, aumento de peso por la retención de líquidos, cansancio, dolor abdominal, cambios de humor, sensibilidad en las mamas, brotes de acné, estreñimiento o diarrea.

Para algunas mujeres, estos síntomas son muy fuertes y molestos, llegando a causar lo que se conoce como Síndrome premenstrual (SPM), que necesita tratamiento.

Como vemos, algunos de los síntomas premenstruales son similares a los de la perimenopausia, como dolor de cabeza, irritabilidad, etc. Por eso, algunas mujeres pueden creer que los síntomas que experimentan están causados por una próxima menstruación, pero, al ver que esta no llega y que comienzan a aparecer los síntomas antes descritos de la perimenopausia, debe acudir al ginecólogo para comprobar si ha entrado en esta etapa o no.

Además, durante la perimenoapusia se producen ciertos cambios en las menstruaciones como reglas muy fuertes, menstruaciones más largas, manchado entre periodos, manchado después de mantener relaciones sexuales, reducción de tiempo entre menstruaciones… lo cual también puede afectar a los síntomas premenstruales, que pueden volverse más o menos intensos y retrasarse conforme se retrasan los periodos.

Por lo tanto, si una mujer ha llegado a los 40 años y comienza a experimentar ciclos irregulares y raros, además de otros síntomas relacionados con la perimenopausia, es importante que vaya al ginecólogo para confirmar si ha llegado a esta etapa o si hay algún problema o enfermedad relacionada con su aparato reproductor. También debe buscar la información necesaria para saber qué se puede esperar de la perimenopausia y, si los síntomas son muy intensos e interfieren en su vida diaria, empezar con el tratamiento pertinente o adoptar ciertas medidas para que estos síntomas no afecten a su vida social, laboral y sexual.

Y, por último, no olvidar que, aunque los ciclos sean irregulares, se siguen produciendo hasta que no se llega a la menopausia, por lo que es posible quedarse embarazada aunque sea muy complicado, por lo que hay que seguir usando métodos anticonceptivos si no se quiere un embarazo no deseado.

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