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Menopausia y taquicardia

Menopausia y taquicardia

La taquicardia puede ser un síntoma habitual tras la llegada de la menopausia, aunque también puede ser indicativo de una enfermedad del corazón. Por eso, si sufres taquicardia a menudo es mejor que consultes con un médico para descartar complicaciones mayores.

Índice

 

¿Qué es la taquicardia?

La taquicardia es un trastorno del ritmo cardíaco (arritmia) en el que el corazón late más rápido de lo normal cuando está en reposo. Y es que es normal que el corazón lata más rápido tras hacer ejercicio, si tienes estrés o sufres un traumatismo. Sin embargo, en la taquicardia, el corazón late más rápido en reposo, sin causa aparente.

En muchos casos, la taquicardia es una enfermedad que no causa síntomas ni complicaciones, pero, si no se trata y continúa en el tiempo, puede causar problemas graves como insuficiencia cardiaca, accidente cerebrovascular o paro cardiaco. Los síntomas principales de la taquicardia son:

- Dificultad para respirar

- Aturdimiento

- Pulso acelerado

- Palpitaciones muy rápidas, molestas o irregulares

- Dolor en el pecho

- Desmayo (síncope)

- Arritmia

Causas de la taquicardia

Durante la taquicardia, se interrumpen los impulsos eléctricos normales que controlan el ritmo de bombeo del corazón, por lo que hay muchas causas que pueden provocar la aparición de esta arritmia:

- Enfermedad cardiaca

- Enfermedades cardíacas congénitas, como el síndrome de QT largo

- Cardiopatía o anomalía congénita del corazón

- Anemia

- Ejercicio

- Estrés repentino, como un sobresalto

- Presión arterial alta o baja

- Tener fiebre

- Fumar o beber mucho alcohol

- Beber demasiadas bebidas con cafeína

- Tomar algunos medicamentos

- Desequilibrio de electrolitos

- Padecer hipertiroidismo

- Cambios hormonales como los sucedidos en la menopausia

Además, existen una serie de factores de riesgo, como padecer apnea del sueño, tener diabetes, ser mayor de 50 años o tener antecedentes familiares.

¿Por qué es común la taquicardia en la menopausia?

La menopausia está causada por la disminución de estrógenos y la progesterona. Estas hormonas, especialmente los estrógenos, intervienen en muchas funciones del organismo, por eso, al disminuir su nivel, aparecen una serie de síntomas característicos como sofocos, insomnio, sequedad vaginal, falta de libido o taquicardias.

Y es que los estrógenos participan en el metabolismo de las grasas, induciendo la producción de colesterol bueno o HDL, y favorecen el flujo sanguíneo, evitando la hipertensión arterial. Por lo tanto, ayudan al correcto funcionamiento del sistema cardiovascular y, cuando su nivel disminuye, el riesgo de este tipo de problemas aumenta, así como otros como la osteoporosis. 

Además de los cambios hormonales, detrás de las taquicardias puede haber otras causas habituales en mujeres de entre 45 y 55 años como ansiedad, estrés, depresión, consumo de cafeína y tabaco, fiebre...

¿Qué hacer ante una taquicardia?

En algunos casos, latidos del corazón rápidos pueden corregirse solos, y puedes disminuir la frecuencia cardíaca, mediante una serie de movimientos físicos:

1- Maniobras vagales. Estas maniobras afectan el nervio vago, que ayuda a regular los latidos del corazón. Consisten en toser, agacharte como si fueras a evacuar los intestinos y colocarte una compresa de hielo sobre el rostro.

2- Medicamentos. Si las maniobras vagales no funcionan, puede que sea necesario el uso de un medicamento antiarrítmico para restablecer la frecuencia cardíaca normal. Este medicamento se aplica mediante una inyección en un medio hospitalario o unas tabletas que se pueden tomar en casa.

¿Se pueden prevenir las taquicardias?

Se pueden realizar una serie de procedimientos para prevenir las taquicardias, como un ablación con catéter (que consiste en extirpar la vía eléctrica adicional para evitar que envíe señales eléctricas), tomar medicamentos como los bloqueantes de los canales de calcio y los betabloqueantes, usar un marcapasos o un cardioversor implantable o recurrir a la cirugía.

No obstante, en muchos casos, es suficiente con adoptar una serie de cambios en el estilo de vida:

- No fumar ni beber alcohol, ya que ambas sustancias aumentan las posibilidades de sufrir enfermedades cardiacas.

- Controlar el peso para evitar la tensión alta o colesterol malo elevado.

- Seguir una dieta sana y equilibrada, ya que ayuda a evitar las enfermedades cardiacas y a mantener el peso.

- Evitar el estrés y la ansiedad, así como las emociones intensas.

- Dormir bien y descansar lo más posible.

- Hacer ejercicio de manera regular para evitar el sobrepeso y mantenernos en forma. Eso sí, ejercicio moderado, nunca con mucha intensidad o notaremos más taquicardias.

- Limitar las bebidas con cafeína, ya que aumentan las posibilidades de sufrir taquicardia.

¿Cómo saber si está causado por algo más grave?

Para saber si la taquicardia es simplemente un síntoma más de la menopausia, o si está causada por alguna enfermedad o anomalía del corazón o del sistema sanguíneo, el médico puede realizar una serie de pruebas como un electrocardiograma, un monitor de Holter, un ecocardiograma, una resonancia magnética, una tomografía computarizada (TC), una angiografía coronaria, una radiografía de tórax o una prueba de esfuerzo.

El tratamiento dependerá de la causa concreta, pero será alguno de los mencionados más arriba (ablación, medicamentos, cirugía, etc.).

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