¿Las mujeres atractivas dejan de ser fértiles antes?

¿Las mujeres atractivas dejan de ser fértiles antes?

Son muchos los estudios que han demostrado que el atractivo físico (aún siendo algo subjetivo) refleja el nivel de fecundidad de la mujer, lo que permite a un hombre elegir una pareja potencialmente más fértil. Pero ¿influye este atractivo en la longevidad reproductiva? ¿Tienen la menopausia antes las mujeres atractivas?

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Para saber si esto es verdad o no, un estudio investiga si el atractivo facial de una mujer en la edad reproductiva refleja el nivel de la hormona antimülleriana, una hormona que predice la edad de la menopausia, de manera similar a como refleja el nivel de fecundidad actual, estimado con el nivel de estradiol.

¿El atractivo influye en la fertilidad?

Según algunas hipótesis sobre la importancia adaptativa del atractivo físico, se espera que los rasgos percibidos como atractivos estén relacionados con varios aspectos de la condición biológica de un individuo. Por ejemplo, algunos estudios previos han demostrado que el atractivo en las mujeres se correlaciona positivamente con el nivel de fecundidad, estimado tanto con el nivel de estradiol, la hormona clave para predecir una concepción exitosa, como con el número de hijos biológicos.

Como la fecundidad de las mujeres depende de factores genéticos, de desarrollo, de salud y ambientales, elegir una mujer más atractiva (es decir, más fecunda) en la elección de pareja sería adaptativo y podría aumentar potencialmente el éxito reproductivo masculino. Sin embargo, las mujeres varían no solo en términos de fecundidad en la edad reproductiva, sino también en términos de duración de la vida reproductiva (tiempo residual hasta la menopausia), un factor importante para el éxito reproductivo total de una pareja ya que, cuantos más años de fecundidad, más posibilidad de tener hijos.

En los seres humanos, inclinados hacia la vinculación de pareja monógama a largo plazo, esto puede ser especialmente importante debido a la disminución de la fertilidad relacionada con la edad, que termina en la menopausia, cuando se produce el cese definitivo de las funciones reproductivas. Por lo tanto, para las relaciones a largo plazo, donde la cantidad de hijos producidos por una pareja dependerá en parte del tiempo hasta la menopausia de la mujer, los hombres deben elegir a sus parejas potenciales no solo en función de las señales de alta fecundidad actual, sino también de las señales de alto valor reproductivo residual.

Si la edad de una mujer en la menopausia natural es importante para el éxito reproductivo de su pareja, y si la edad en la menopausia está relacionada con algunos rasgos morfológicos, entonces la presión selectiva podría moldear las preferencias de los hombres hacia los rasgos morfológicos que indican un tiempo residual más prolongado hasta la menopausia. Es decir, si el atractivo de una mujer marca también la edad a la que tendrá la menopausia, eso puede influir a la hora de ser elegida como pareja.

La edad de la menopausia y las hormonas

Hasta ahora, solo un estudio ha investigado hasta qué punto el atractivo de las mujeres en edad reproductiva proporciona pistas sobre la edad a la que tendrá la menopausia. Los resultados mostraron que las mujeres cuyas madres tuvieron la menopausia a una edad más avanzada son percibidas como más atractivas. Sin embargo, aunque la edad de la menopausia de la madre y la hija están relacionadas positivamente, la correlación no es muy fuerte, aunque parece ser más fuerte en el caso de la menopausia prematura, probablemente porque la mayoría de las veces la menopausia precoz se debe a algún trastorno reproductivo hereditario.

Es más, la menopausia está precedida por una pérdida gradual de la fertilidad, dictada por el proceso de agotamiento del folículo ovárico que conduce a la pérdida de la cantidad y calidad de los ovocitos en la etapa conocida como perimenopausia. Durante este tiempo, se produce una disminución acelerada de la fertilidad, relacionado con un menor recuento de folículos antrales y el inicio asintomático de la subfertilidad, que también varía entre mujeres. La edad a la que una mujer se vuelve subfértil también debe ser importante en el contexto de la elección de pareja, y puede no reflejarse en la edad materna en la menopausia, pero puede estimarse con indicadores hormonales del envejecimiento ovárico.

Uno de los predictores hormonales clave del envejecimiento ovárico y el tiempo hasta la menopausia en mujeres más jóvenes es el nivel de hormona antimülleriana (AMH). Esta hormona es producida por las células de la granulosa de los folículos ováricos durante las primeras etapas del desarrollo del folículo. Su expresión comienza en los folículos primarios tan pronto como se inicia el reclutamiento del conjunto de folículos primordiales, hasta la etapa antral temprana, durante la cual la expresión es más fuerte, y cesa en los folículos con un diámetro entre 8 y 10 mm. Por eso, constituye un indicador del tamaño de la reserva ovárica de una mujer. Después de un aumento inicial hasta la edad adulta temprana, la concentración de esta hormona disminuye lentamente con el aumento de la edad, lo que refleja la disminución del número de ovocitos en los ovarios, hasta volverse indetectable cinco años antes de la menopausia, cuando la reserva de folículos primordiales está casi agotada.

El tamaño inicial del conjunto de folículos y el ritmo de su agotamiento son muy variables entre las mujeres, lo que se refleja en las diferencias de edad en la menopausia (que varía en condiciones normales entre los 45 y los 55 años). En consecuencia, los niveles de hormona antimülleriana pueden variar significativamente en mujeres de la misma edad cronológica, lo que permite predecir la duración restante de la vida reproductiva de una mujer. Es decir, esta hormona indica el valor reproductivo residual de una mujer con mayor precisión que la edad cronológica. Las mujeres con niveles de hormona antimülleriana en el límite superior del rango normal entrarán en la menopausia a una edad más tardía en comparación con las mujeres con niveles de esta hormona en el límite inferior del rango normal.

Entonces, ¿el atractivo de una mujer influye en la edad de la menopausia?

El objetivo de este estudio fue investigar si el nivel de AMH, un predictor hormonal de la edad esperada de la menopausia, está relacionado con el atractivo facial en mujeres en edad reproductiva. Para comprender mejor cómo se relaciona el valor reproductivo residual con el nivel de fecundidad en la edad reproductiva se midió el nivel de estradiol, un indicador hormonal de la fecundidad actual que también puede contribuir a la percepción del atractivo facial de las mujeres.

Además, como se ha demostrado que el atractivo facial de las mujeres está relacionado negativamente con el nivel de testosterona, se controló también el nivel de esta hormona. Esto también es importante, ya que el nivel de hormona antimülleriana puede ser anormalmente alto en mujeres con síndrome de ovario poliquístico, una afección relacionada con un aumento del nivel de testosterona.

Los participantes se incluyeron en la muestra del estudio si cumplían con los siguientes criterios: no tenían problemas de fertilidad (incluido el síndrome de ovario poliquístico), eran nulíparas, no usaban anticonceptivos hormonales ni medicación, no tenían enfermedades crónicas (diabetes, problemas de tiroides) y no tenían problemas de salud en curso. El estado de salud de la mujer se evaluó en función del nivel de proteína C reactiva y un análisis de sangre bioquímico. Se midieron la hormona antimülleriana y el estradiol en suero.

Las fotografías de rostros se tomaron con una cámara fotográfica digital a una distancia de 2 m, utilizando la misma configuración general y condiciones de iluminación constante. Las mujeres no estaban maquilladas, se les pidió que posaran con una expresión facial neutra, que se quitaran las gafas y pendientes y que usaran una cinta para el cabello (para asegurarse de que todo el rostro fuera visible). El fondo fue reemplazado por un color blanco uniforme. Se colocaron óvalos alrededor de los rostros de las mujeres para ocultar la información sobre los peinados.

Después, se evaluaron los niveles de AMH, testosterona total y estradiol en suero. Se recogieron muestras de sangre en ayunas.

En contraste con la hipótesis de la investigación, el resultado de este estudio mostró que el atractivo facial de las mujeres en edad reproductiva se relaciona negativamente con el nivel de hormona antimülleriana. Al mismo tiempo, encontraron una correlación positiva entre el atractivo de la cara y el nivel de estradiol, que también se demostró en estudios previos. El atractivo facial también se relacionó negativamente con el índice de masa corporal, lo que también se ha demostrado en estudios anteriores.

Por lo tanto, los resultados de este estudio contradicen los resultados obtenidos en estudios anteriores que mostraban una correlación positiva entre el atractivo facial y la duración prevista de la vida reproductiva, estimada en función de la edad materna en el momento de la menopausia. Aunque existe una asociación positiva entre la edad de la madre y la hija en la menopausia, las estimaciones existentes de la heredabilidad de la edad de la menopausia tienen un amplio rango. Además, la edad de la madre en el momento de la menopausia puede no ser precisa debido al riesgo potencial de sesgo de recuerdo.

Y el nivel de AMH es un mejor predictor del tiempo hasta la menopausia de una mujer, en comparación con la edad de la madre en la menopausia, debido a varias razones. El nivel de AMH está influenciado por factores ambientales que también están relacionados con la edad menopáusica, como el tabaquismo o la dieta. Además, la edad de una madre en la menopausia está determinada por factores genéticos, que son compartidos por una madre y una hija, y por factores ambientales que actúan solo sobre la madre, pero no sobre la hija. Mientras que la edad de la menopausia de una hija está influenciada tanto por factores genéticos como ambientales, y el componente genético refleja no solo la contribución genética materna sino también la paterna.

Por lo tanto, mientras que la información de la edad de la madre en la menopausia solo refleja la mitad materna de la influencia genética, el nivel de hormona antimülleriana puede reflejar la suma total de las influencias genéticas y ambientales y, por lo tanto, se correlaciona más fuertemente con la edad real en la menopausia de cada mujer. Además, la edad materna en la menopausia solo puede predecir la de la hija en la menopausia, mientras que la fertilidad de la mujer disminuye antes, lo que reduce la posibilidad de un embarazo exitoso unos años antes de la menopausia. La edad de inicio de un período de subfertilidad e infertilidad que precede a la menopausia también difiere entre las mujeres, y esto debe indicarse por el nivel de AMH (marcador de disminución de la reserva ovárica), pero no por la edad materna en la menopausia.

Los resultados del estudio también mostraron una correlación negativa entre los niveles de hormona antimülleriana y estradiol, lo que está en línea con investigaciones anteriores. Los experimentos in vitro demostraron que el estradiol regula a la baja la expresión de AMH en cultivos primarios de células de la granulosa humana (lo que in vivo puede facilitar la reducción de la reserva ovárica), y cuando la concentración de estradiol alcanza un cierto umbral, es capaz de inhibir completamente la expresión de la hormona antimülleriana a través de los receptores ERβ. Esto, junto con los resultados del estudio, puede sugerir una compensación existente entre la fecundidad actual, la duración de la vida reproductiva y la capacidad de una mujer para invertir en señales morfológicas de ambos.

¿Por qué elegimos a nuestras parejas?

La teoría de la historia de vida predice que la evolución de los rasgos y funciones relacionados con la aptitud está restringida por la existencia de compensaciones entre ellos. Las compensaciones son de naturaleza omnipresente, su existencia se explica en el contexto de las limitaciones de recursos y pueden observarse no solo entre diferentes rasgos y funciones (por ejemplo, inmunidad y fertilidad), sino también dentro de una función, por ejemplo, diferentes componentes del esfuerzo reproductivo. Posiblemente, también existe una compensación entre la alta fecundidad en la edad reproductiva (la probabilidad de fertilización dentro de los ciclos en la edad reproductiva) y la duración de la vida reproductiva (lo que permite beneficios reproductivos en una perspectiva a largo plazo).

La existencia de tal compensación puede ser confirmada por investigaciones que muestran que la edad avanzada en la menopausia está relacionada con el uso de anticonceptivos hormonales durante más de un año y aparición de ciclos irregulares antes de los 25 años, que a menudo son anovulatorios.

Además, algunas investigaciones muestran que el número de niños se correlaciona negativamente con el nivel de hormona antimülleriana en mujeres jóvenes, lo que puede sugerir que las mujeres más fértiles tienen un tiempo esperado hacia la menopausia más corto.

Por otro lado, algunas investigaciones muestran una correlación positiva entre el nivel de AMH y el número de hijos y que la falta de hijos está relacionada con una menor edad en la menopausia. Sin embargo, esta correlación puede ser causada por otra variable (por ejemplo, factores genéticos o alguna enfermedad), que causa tanto una baja fertilidad como una insuficiencia ovárica precoz y, por lo tanto, no excluye la posible existencia de una compensación entre una alta fecundidad en el momento reproductivo, la edad y duración de la vida reproductiva.

Además, la selección sexual puede actuar con más fuerza sobre las preferencias masculinas hacia las señales de alta fecundidad en la edad reproductiva en comparación con las señales de una larga vida reproductiva. Esta presunción podría explicar el hallazgo observado de una relación negativa entre atractivo y hormona antimülleriana y una correlación positiva simultánea entre atractivo y estradiol. En primer lugar, aunque los seres humanos a menudo viven en vínculos de pareja a largo plazo, el nuevo matrimonio es común después de la muerte del cónyuge y / o el divorcio, lo que resulta en una monogamia en serie. Por lo tanto, como la mortalidad adulta era mayor y la esperanza de vida más corta en nuestro pasado evolutivo, los hombres se beneficiarían más del apareamiento con mujeres muy fecundas en comparación con el apareamiento con mujeres con una vida reproductiva más larga.

Además, muchas mujeres (también en sociedades tradicionales) dan a luz por última vez mucho antes de la menopausia, sin beneficiarse plenamente de la duración de su vida reproductiva. El embarazo en la vejez se relaciona con un mayor riesgo de complicaciones del embarazo, aborto espontáneo y muerte materna, lo que podría contribuir a una interrupción más temprana de la reproducción. Además, muchos factores ambientales y del estilo de vida pueden afectar la edad en la menopausia, lo que influye en la relación entre las señales morfológicas de una larga vida reproductiva a una edad más temprana y la edad real en la menopausia. Por lo tanto, la elección de una pareja potencial basada en las señales de la fecundidad actual puede generar una mayor recompensa en cuanto a aptitud física, en comparación con la elección de una pareja con una vida reproductiva potencialmente larga.

Fuente: Agnieszka Żelaźniewicz , Judyta Nowak-Kornicka, Klaudia Zbyrowska, Bogusław Pawłowski. Predicted reproductive longevity and women’s facial attractiveness. Published: March 10, 2021. Plos One.https://doi.org/10.1371/journal.pone.0248344

Redacción: Irene García

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