Menopausia y cansancio

Menopausia y cansancio

Uno de los síntomas más habituales durante todo el climaterio es el cansancio. Los síntomas que aparecen con la llegada de la menopausia, junto con los cambios hormonales y emocionales, hacen que las mujeres experimenten en estos años un cansancio extremo que puede incluso interferir en sus actividades diarias. ¿Te ocurre a ti? Averigua cómo hacer frente a este problema.

Índice

¿Por qué nos sentimos más cansadas en la menopausia?

La menopausia es una etapa natural en la vida de las mujeres que llega cuando los ovarios dejan de liberar óvulos y se produce el final de la vida fértil de la mujer. Esta etapa se produce por un descenso de las principales hormonas sexuales de las mujeres, los estrógenos y la progesterona.

Pero, además del final de los ciclos menstruales, se producen otra serie de síntomas causados por este descenso hormonal, ya que estas hormonas, especialmente los estrógenos, participan en muchas otras funciones del organismo, por lo que su disminución afecta a todo el cuerpo apareciendo síntomas como los sofocos, el insomnio, la irritabilidad, la sequedad vaginal, etc.

Estos mismos síntomas son la principal causa del cansancio en los años previos y posteriores a la menopausia, que forman el climaterio, ya que el no dormir, experimentar los sofocos y los sudores nocturnos o sentirse irritada puede agotarnos física y mentalmente. Además, existen otros motivos que pueden provocar el cansancio de estos años, como problemas laborales o personales, estrés, una alimentación inadecuada, tener una vida sedentaria o sufrir ansiedad o depresión.

El cansancio puntual no es un problema, pero si se convierte en algo habitual puede afectar a nuestra vida diaria, por lo que es un problema que no debemos ignorar.

Síntomas y consecuencias del cansancio

Los síntomas principales del cansancio son:

- Fatiga

- Apatía

- Falta de concentración

- Problemas para llevar a cabo cualquier tarea

- Falta de energía

- Debilidad muscular

- Pesadez

- Tensión muscular

Como decíamos, estar más cansada una temporada por diversos motivos no tiene por qué ser perjudicial, incluso puede ser normal en etapas como la menopausia, pero si este cansancio no desaparece puede acabar desembocando en otros problemas como síndrome de fatiga crónica o depresión, enfermedades que sí pueden causarnos trastornos más graves de salud y afectar a nuestra vida diaria en todos sus ámbitos. Por eso, no debes pensar que ya pasará solo, si te sientes cansada, haz algo para combatirlo.

Consejos para reducir el cansancio en la menopausia

1- Duerme más y mejor. Uno de los pilares para no sentirse cansada es descansar por la noche. Si tienes problemas de insomnio, evita las cenas pesadas e incluye en ellas alimentos con triptófano que ayuden a conciliar el sueño como la leche, los plátanos, el pavo, el pollo, el pescado o los huevos. Practica técnicas de relajación y meditación. Procura acostarte todos los días a la misma hora respetando tus ritmos circadianos. Evita la cafeína por la tarde, las bebidas excitantes y el tabaco. Toma una infusión de valeriana o melisa. Consulta a tu profesional de medicina acerca de la suplementación con melatonina.

2- Dedícate más tiempo a ti misma. Si el cansancio es sobre todo mental, saca todos los días un ratito solo para ti, sin preocupaciones ni obligaciones. Sal a dar un paseo. Lee un libro, queda con tus amigas o, simplemente, túmbate a descansar y relajarte. Así aliviarás el estrés y las preocupaciones y te sentirás menos cansada.

3- Prioriza. Nada mejor para aliviar el estrés que no intentar llegar a todo. Haz una lista de las tareas que realmente tienes que hacer y delega las demás o déjalas para otro día. No vayas como una loca por la vida o acabarás extenuada. No hace falta hacerlo todo en un solo día.

4- Haz ejercicio. El ejercicio físico regular, contrario a lo que pueda parecer, no nos hace estar más cansadas, sino que nos ayuda a sentirnos mejor, con más fuerza y energía, así como a levantar nuestro estado de ánimo. El ejercicio es el mejor remedio contra el cansancio. Si te da pereza, busca actividades físicas que te resulten divertidas, como bailar, nadar, hacer zumba… Lo importante es moverse y mantenerse activa.

5- Sigue una dieta sana. La alimentación es la que nos proporciona la energía que necesitamos, así que cuidar nuestra dieta es fundamental para sentirnos menos cansadas. Elimina los azúcares, el exceso de sal, los fritos, las grasas trans, los alimentos ultraprocesados, el alcohol… Y sustitúyelo por alimentos frescos y naturales que te aporten las vitaminas, minerales y energía que necesitas: frutas, verduras, pescado, carnes magras, huevos, cereales integrales, legumbres o frutos secos te ayudarán a sentirte mejor, estar menos cansada y tener una mejor salud.

6- Bebe mucha agua. La deshidratación es una de las principales causas de cansancio en todas y se puede incrementar en la menopausia. Bebe todos los días unos 2 litros de agua al día, te sentirás más hidratada, con más energía y más vitalidad. También puedes añadir a tu dieta alimentos ricos en agua como la sandía, la piña, los espárragos, las zanahorias, las fresas i la speras.

7- Practica yoga y meditación. El yoga es una disciplina que, entre otros muchísimos beneficios, te enseña a respirar conscientemente y a relajar tu mente y tu cuerpo, eliminando la tensión muscular que provoca el cansancio. Además, ayuda reducir el estrés y la ansiedad. Junto con la meditación, estas prácticas te permitirán sentirte mejor física y mentalmente y estar menos cansada.

8- Suplementos. Consulta a tu médico la posibilidad de tomar vitaminas y complementos con triptófano, que ayuden a producir serotonina y melatonina, contribuyendo así a disminuir el cansancio y la fatiga. O incluso melatonina, que favorece el sueño y mejora nuestra estado mental.

¿Puede el cansancio ser síntoma de una enfermedad más seria?

Efectivamente, el cansancio es síntoma de otras enfermedades o trastornos de salud como la anemia, el hipotiroidismo, la fibromialgia, la diabetes, la artrosis, la depresión o incluso el cáncer, aunque en este caso iría acompañado de otros síntomas.

Por lo tanto, si además de cansada experimentas otros síntomas como palidez, dolor muscular, ganas frecuentes de llorar, fiebre sin causa aparente, pérdida de peso, malestar general, mareos… consulta a tu médico de ginecología y pide que te haga una serie de pruebas como análisis de sangre y hormonales para comprobar a qué puede deberse el cansancio y buscar el tratamiento adecuado no solo para acabar con el cansancio, sino también con la enfermedad que lo está provocando.

Fuente: Office on Women's HealthNorth American Menopause Society, www.menopause.org

Redacción: Irene García

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